lunes, 8 de abril de 2013

AGRICULTURA EN MOVIMIENTO​

El 10 de diciembre de 2012 la Asociación de Parados en Movimiento de Valladolid creó un grupo dedicado a la agricultura ecológica.

Entre los objetivos del proyecto se encuentran la creación de un nuevo huerto ecológico en Valladolid, al estilo de la Huerta Sin Puerta del barrio de la Victoria y otros muchos que ya van surgiendo en nuestra ciudad, charlas orientadas a conocer mejor este tipo de agricultura y sus ventajas y otras muchas actividades que, con el buen tiempo irán llegando de seguro.​

​​Parad@s en Movimiento solicita la ayuda de todas las personas que tengan tierras sin labrar en las proximidades de Valladolid para proyecto de autoconsumo y economato.

ESTA ES MI CASA. Una crónica del escrache en casa de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.


Jacobo Rivero
Diagonal, 06/04/13



Hace unos meses Soraya Sáez de Santamaría estuvo a punto de llorar en la presentación del convenio para el Fondo Social de Vivienda. Una iniciativa que pretendía hacer un seguimiento "mes a mes" de la entrega de llaves a las familias que se hayan visto afectadas por desahucios. Ese día la vicepresidenta del Gobierno de España se mostró solidaria con los desahuciados: "nos puede pasar a cualquiera de los que estamos aquí sentados y pensamos que tenemos el futuro solucionado porque somos unos excelentes profesionales”. En la puerta de una de sus casas nadie sabe nada de esa iniciativa que pretendía recoger el "derecho a fracasar y a hacer una inversión equivocada, a perder un sueldo, pero no a haber perdido una vida" en palabras de la vicepresidenta.

“A Soraya Sáez de Santamaría le diría que soy un discapacitado de 35 años de edad, con cuatro enfermedades neurológicas, tomo 39 pastillas diarias y tengo una hija. Además ahora tengo otra enfermedad --estrés postraumático-- que me ha producido mi situación con la casa y el desahucio que tengo inminente. Pediría a Soraya que me diga dónde voy, porque tengo una enfermedad que requiere tratamiento de oxígeno a domicilio. Me quieren destrozar la ilusión por vivir”.

Lo dice Luis Juárez después de visitar, junto con otros afectados, una de las viviendas de la vicepresidenta del Gobierno, en el barrio de Salamanca de Madrid. La casa es una vivienda unifamiliar de buen aspecto, pero sin excesivas ostentaciones en el exterior. Apenas se puede apreciar el interior desde la calle, más allá de dar la sensación de ser un lugar cálido y confortable, protegido del frío y las tempestades económicas. El lugar donde habitaría una “excelente profesional”.

Cristian estuvo por la mañana impidiendo el desalojo de Mónica, su madre. Lo consiguió junto con otras personas que acudieron a evitar la tragedia. Ella tiene 71 años y sufre alzheimer. La mujer ocupa la vivienda desde 1974 y siempre ha pagado el alquiler, pero el propietario la quiere expulsar después de 39 años pagando una renta que ahora no le parece suficiente para una casa situada en una de las zonas donde el metro cuadrado de suelo es más caro, el Paseo de la Castellana. Si a Cristian le preguntas por qué hay diputados que no quieren votar la ILP responde furioso: “Los políticos nos están matando, sólo confío en los ciudadanos. Es una vergüenza, no hay palabras, ladrones, criminales, asesinos...”

Lucía es dominicana y 'afrodescenciente', marcha de la mano con su hijo de ocho años. Lucía no sabe “exactamente” lo que es “la ETA”. Perdió su vivienda hace un mes y no falta a las convocatorias de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Ahora vive con unas amigas a las que espera la misma situación que ha sufrido ella. “Nosotros no somos terroristas, somos activistas”, dice con una bonita sonrisa antes de que su hijo grite: “sí se puede, pero no quieren”.

En la visita al domicilio de Soraya Sáez de Santamaría han participado algo más de doscientas personas. Han marchado tranquilamente por la calle gritando consignas, han llegado hasta la vivienda de la dirigente política del Partido Popular y algunos afectados por los desahucios han comentado megáfono en mano su situación personal. Una mujer polaca de mediana edad señaló que quiere volver a su país, pero que con la presión del banco no puede: “por favor aprueben la ILP y dejen que me marche con mi familia”. Lo dice a punto del llanto, antes de añadir, “esto no es vida”.

Luis, Cristian, Lucía, la mujer polaca y más ciudadanos han participado en una manifestación pacífica que se conoce como “escrache”. Según el escrito que se reparte a vecinos y comerciantes de la zona, se trata de una acción que tiene como objetivo “señalar a los políticos que han manifestado su rechazo a votar a favor de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para modificar una ley hipotecaria injusta y que esta provocando un drama social en nuestro país”. Lo de que es injusta no lo dicen sólo ellos. También el Tribunal Europeo de Justicia lo ha señalado recientemente.

La mayoría absoluta de los políticos españoles miran para otro lado. También algunos representantes acomodados “del régimen”, que viven en casas confortables, que tienen trabajos bien remunerados y que se gustan mucho cuando se miran al espejo. Algunos de ellos han señalado que este tipo de manifestación ciudadana es una “coacción intolerable” propia de “filoetarras”. En España no es novedad que algo que se escapa de la lógica de quedarse en casa y resignarse sea acusado de “terrorismo”. La presión política legítima (no digamos la económica) se hace en parlamentos y lugares sin excesivo ruido, como despachos, restaurantes, cacerías o yates marinos. La honorabilidad se presupone en personas que dirigen inversiones, presupuestos y nóminas. Sean públicas o privadas. Gentes que viajan en primera, animan a la selección en directo y que también se indignan, especialmente si no son ellos los que llaman al telefonillo. Sin embargo un profesor, un médico, un sindicalista o un desahuciado puede ser terrorista sin saberlo.

Cuando la concentración se da por desconvocada, la policía ha identificado a algunos de los participantes. Entre ellos a Luis Juárez, su 41% de discapacidad y la inminencia de su desahucio no ha sido óbice para que un agente le haya tomado los datos por “instigador” de la protesta. Luis había contado su situación con un megáfono frente a la casa de la vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría. Al agente se le ha olvidado apuntar que el instigador era en realidad el Barclays Bank, que le engañó y le estafó. Luis dice que le da igual la multa que le puedan poner. Estar con más gente protestando por su situación “me aporta muchísimo porque veo que no estoy sólo, somos miles de familias que estamos en una situación dramática y nos apoya el 90% de la población. Quieren hipotecar a nuestros hijos porque nos engañaron con cláusulas abusivas y destrozar nuestra ilusión por vivir, pero aquí estamos para evitarlo”.

A la vicepresidenta y a muchos analistas se les olvida que vida y casa, son vasos comunicantes. “Tengo millones de huéspedes que ríen y comen, copulan y duermen, juegan y piensan, millones de huéspedes que se aburren y tienen pesadillas y ataques de nervios. No cabe duda. Ésta es mi casa”. Lo avisaba Benedetti en nombre de los desalojados del mundo: “a mi casa la azotan los rayos y un día se va a partir en dos”. Desde el inicio de la crisis en España se han producido más de 400.000 desahucios. Se podría evitar, pero los que gobiernan nuestras vidas no quieren.

domingo, 7 de abril de 2013

REUNIONES PERIÓDICAS


Pza. Mayor ​:

LUNES - 11:00 h -  CONCENTRACIÓN LUNES AL SOL​​​​​
​​​​​

C.C. Bailarín Vicente Escudero ​Travesía de la Verbena, 1​

​​​​MARTES - 11:00 h  - GRUPO  DE INICIATIVAS ​
JUEVES -  11:00 h  - GRUPO  DE DIFUSIÓN
                 - GRUPO  CVs

1º y 3º VIERNES de cada mes - ​11 h. - ​​ASAMBLEA GENERAL

Para que la gente nueva se acerque a la asociación el día idóneo
es el martes o el día de la asamblea general.

LOS LUNES AL SOL EN ABRIL


MANIFIESTO

Somos personas desempleadas, profesionales de distintos sectores, con distintas opiniones sobre las cosas y que no se resignan a aceptar la condena de la exclusión, el desarraigo y el abandono. No somos antisistema, el sistema nos ha expulsado y sólo buscamos vivir dignamente.

Cada día que pasa vivimos un empeoramiento de nuestra situación. La insensibilidad, apatía y desprecio de nuestros gobernantes hacia nosotros es cada vez más manifiesta.

Respondemos a ese instinto tan humano de buscar refugio en el grupo y así poder superar el lamentable aislamiento que produce la exclusión, la sensación de fracaso y la falta de futuro. Porque dicen y repiten que la gente de determinada edad tiene que olvidarse de volver a trabajar y la consecuencia es que no tendrá opciones de supervivencia. Y porque esas mismas voces proclaman que para que los jóvenes tengan trabajo tendrán que aceptar condiciones próximas a la esclavitud, cuando no se les invita directamente a emigrar.

Sólo nuestra unión puede cambiar esta situación cada vez más crítica. Estamos hartos de engaños, nos tratan como a simples números e incluso nos humillan con sus declaraciones. Hemos dicho basta y queremos que tú también lo hagas con nosotros.
​Porque queremos trabajar​
Porque somos personas y no un simple número.
Porque nos han engañado incumpliendo todas sus promesas.
Porque no queremos que nos echen de nuestras casas.
Porque estamos hartos de despilfarradores y enchufados.
Porque la reforma laboral sólo sirve para crear más paro.
Porque en Valladolid ya somos 60.000 desempleados.
​Porque exigimos a los políticos que sirvan al país en lugar de servirse de él.
… y por la que se nos viene encima, tanto en aumento del número de parados, como en los recortes en las prestaciones por desempleo.

Y mientras tanto, se aumenta la jornada laboral, se generalizan las horas extra no remuneradas, se reducen los salarios e incluso se realizan regulaciones de empleo en empresas que obtienen abundantes beneficios. Por eso nos dicen que no nos necesitan. Pero no nos vamos a resignar.

Uniéndonos hemos conseguido romper el aislamiento y ahora nos organizamos para superar nuestros temores y carencias, reconociéndonos válidos y capaces.​

Y aquí estamos, trabajando con la única remuneración que supone la de seguir considerándonos partícipes y responsables de esta sociedad, inventando ilusiones, haciendo propuestas, reclamando derechos, generando proyectos, aprovechando nuestra diversidad y nuestros conocimientos, apostando por nuestro presente y bosquejando nuestro futuro. Sin olvidar que el futuro nos implica a todos.

¡ Si nos organizamos podemos perder, si no nos organizamos estamos perdidos !